Ventajas de la RPT – Cumple con la normativa

La gran ventaja asociada a la RPT es el ahorro energético. Vamos a intentar entender cómo esta ventaja nos lleva a poder cumplir con la normativa cuando existe una restricción de los valores U ó K en nuestras ventanas.

QUÉ SON LOS VALORES U / VALORES K?

A menudo escuchamos hablar de los valores U o los valores K de una ventana pero es interesante tener en mente algunos datos estándar para entender si un valor U es mejor o peor.
foto-de-apoyo-1

imagen-1

Empezamos explicando que el valor U se define en W/m²K. Es un flujo de calor (W) dividido por la superficie (m²) y por la diferencia de temperaturas (K) entre los dos ambientes situados a cada lado del elemento que se considerado.
Así, cuanto mayor sea el valor U, más calor está pasando por la superficie y, por lo tanto, peor es el comportamiento térmico de un sistema de ventana.

En las ventanas hay tres valores U que influyen en el cálculo:
Uf – transmitancia térmica del perfil (de la nomenclatura inglesa frame).
Ug – transmitancia térmica del vidrio (de la nomenclatura inglesa glass).
Uw – transmitancia térmica de la ventana (de la nomenclatura inglesa window).

Para saber el valor Uw (de una ventana):

imagen-2

El valor denominado como g hace referencia al espaciador de los vidrios dobles (que puede ser de aluminio, de plásticos extruidos denominados como “warm edge” o los conocidos como superspacer)

Los valores Uf de la cancillería varían de acuerdo al material. Cuando hablamos de aluminio, lo que más modifica el valor Uf es, en primer lugar si lleva Rotura de Puente Térmico o no, y posteriormente, el tipo de ventana (corrediza, abaible…). El diseño, por supuesto, también tiene su influencia.
Cuando los sistemas no tienen RPT los rangos del aluminio son muy amplios ya que podemos decir que cabe todo tipo de sistema, tamaños, espesores, etc.
De forma generalizada y sólo para estandarizar un poco estos valores podemos decir que:

imagen-3

Este cuadro nos permite comprobar cómo los valores Uf descienden, en el peor de los casos, un 50% y a medida que aumenta el tamaño de la polimiada los valores siguen descendiendo hasta hacer los sistemas con RPT competitivos con otros materiales como el PVC y la madera.

LAS NORMATIVAS.

La tendencia internacional es que las edificaciones sean cada vez más eficientes y sustentables. Especialmente desde la firma del Protocolo de Kyoto, los países han abordado estos asuntos a través de normativas y leyes que limitan cómo han de ser los techos, pareces, ventanas, etc de los edificios.

De forma general, los hogares consumen un 15% del total de la energía final. Un 44% de esa energía final se consume para climatización, calefacción y aire acondicionado. En una casa el calor se pierde o se gana por renovación del aire, por transmisión térmica en paredes, techos, etc. Por transmisión térmica las ventanas son las causantes de pérdida de un 35% de esa energía.
Los diferentes países (sobre todo en Europa) deciden adoptar medidas que se traducen en normas y leyes par limitar la transmisión térmica de las ventanas.
(IMAGEN 4)
De la misma manera, algunos países de América del Sur como por ejemplo Brasil, México o Chile ya cuentan con normas y leyes similares.
También existen límites a la transmitancia térmica de las ventanas en Argentina; en concreto Buenos Aires y Rosario cuentan con estos límites:

imagen-5-1

imagen-5-2

Y cómo es que la RPT ayuda a cumplir con la normativa?
Bien, esto tiene que ver con el valor Uf (de la cancillería). Los sistemas que cuentan con RPT disminuyen la transmitancia térmica del aluminio entre un 50% y un 80%. Claro que también influye el vidrio.
Algunos ejemplos:
imagen-6

Vemos en el cuadro como, con cancillería sin RPT tanto en la opción de vidrio simple como con la de vidrio doble normal no entraríamos dentro de los valores Uw marcados por las normativas mostradas encima.
En el caso de la RPT, debemos saber los límites de la norma para decidir cuál ha de ser el desempeño térmico de nuestras ventanas.

La unión de un vidrio doble con cancillería con RPT permite asegurar el cumplimiento de las normativas que tienen ciertas exigencias y límites en la transmitancia térmica de las ventanas.